MÓDULO
2: AISLAMIENTO EN EL GRUPO DE CLASE (CASO 3).
1. ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN.
Este caso de aislamiento en el
grupo de clase, donde un alumno se encuentra
apartado y rechazado, pero no sufre conductas agresivas de un modo claro, se sitúa en la etapa de
Educación Primaria (edad media de 12 años), en una clase de 29 alumnos; tal
como se indica el grupo está configurado por un 63% de chicos y un 37% de
chicas.
Examinando los datos aportados por el sociograma,
extraemos que, en general, el clima de la clase puede considerarse normal y
bueno, la mayoría de los alumnos se sienten bien, tienen amigos y existe
tranquilidad y orden para el trabajo en el aula. Se detectan algunos conflictos
dentro del aula aunque ninguna situación de acoso o bullying. Centrándonos en
estos conflictos, al analizar el sociograma, se puede observar que hay tres
alumnos principales (alumnos 7, 17 y 25) en riesgo de exclusión y un cuarto (alumno
13) que solamente tiene un amigo en la clase, siendo por ello necesario una
intervención para evitar la posible exclusión de estos alumnos.
Dentro de
estos alumnos el caso más evidente de rechazo es el del alumno 17, el cual
recibe la negativa de 14 de sus compañeros, además de no ser elegido por
ninguno de ellos. En los otros tres casos de posible exclusión, cabe destacar
que los alumnos 7 y 13 aunque son rechazados por algunos de sus compañeros sí
mantienen una buena relación con otros y que el alumno 25 no despierta ningún
tipo de reacción entre sus compañeros.
Por otro lado, debemos
también tener en cuenta que cinco alumnos (9, 16, 20, 24, 26) son valorados de
manera muy positiva por el resto de sus compañeros.
2. PROPUESTA DE INTERVENCIÓN.
Teniendo en cuenta los
datos analizados, voy a comenzar a concretar mi intervención ante la necesidad
implícita del grupo de adquirir valores y estrategias sociales con el fin de
mejorar la relación entre todos los alumnos y que favorezca el desarrollo y
aprendizaje. Para ello, mi actuación aunque irá dirigida de manera más concreta
al alumno 17 que es quien presenta un mayor riesgo de exclusión, las
estrategias que emplearé serán aplicadas a todo el grupo, ya que favorecerán la
convivencia en el mismo y serán positivas para todos.
Estas
serán algunas de las estrategias:
1º- Comunicación de la situación.
Comunicaré
la situación al equipo directivo, al EOEP, así como al resto de docentes impartan
o no alguna materia en el aula con el fin de llevar una línea de actuación
común tanto dentro como fuera del aula.
2º- Comunicación a las familias.
Con el fin
de conocer el contexto en el que se encuentran los alumnos en casa, además de informar
de la situación y consensuar pautas comunes a seguir tanto en el colegio como
en el hogar.
3º- Observación del grupo.
Tal y como
he mencionado, se ha de observar la situación tanto en el aula como en otros
tiempos y espacios que conforman el día a día del grupo, como puede ser el
momento del patio, con el fin de recabar toda la información posible para
contextualizar de manera más concreta mi actuación, para ello se necesita la
colaboración de todo el profesorado.
4º- Recogida de información.
Por medio
de encuestas individuales o debates con los alumnos sobre la vida diaria del
aula, con el objetivo de conocer mejor a los alumnos y su situación para una
mejor integración.
5º- Organización del aula.
Con el fin
de fomentar la integración en la clase, organizaré el aula en distintos tipos
de agrupamiento, como es el gran grupo, pequeños grupos e individuales que
desarrollen en los alumnos capacidades tales como la cooperación, ayuda,
respeto, etc. Por medio de los pequeños grupos cada alumno deberá trabajar con
distintos compañeros y, por tanto, relacionarse con ellos para conseguir llevar
a cabo la actividad.
6º- Creación de ayuda entre los alumnos.
Teniendo
en cuenta los alumnos que están mejor valorados, les nombraremos encarados de
grupos de ayuda en el aula, para así asegurarse de la participación de todos
los alumnos y fomentar la integración.
7º- Actividades
que fomenten las habilidades sociales y la empatía.
Por medio
de distintas actividades como los debates para que mejoren la verbalización de
posibles conflictos, problemas o situaciones que se produzcan, así como la
puesta en común de emociones e inquietudes. Lectura y trabajo de cuentos y otros
textos que ayuden a
los alumnos a adquirir valores e interiorizarlos, juegos
y dinámicas que de
forma lúdica contribuyan a la adquisición de emociones y sentimientos como la
empatía, la cooperación, el miedo, la tristeza, alegría, comprensión…
3. SEGUIMIENTO
Con el fin de que las
actuaciones que llevaría a cabo en el aula tengan un resultado positivo, se ha
de llevar a cabo un seguimiento de la situación que nos permita comprobar su
evaluación y poder introducir así aquellas modificaciones que mejoren la situación.
Para llevar a cabo este
seguimiento, anotaré en un cuaderno de campo los datos directos conseguidos por
medio de la observación,
además de reuniones periódicas con el resto de profesores. Una vez
anotados estos datos, llevaré a cabo una evaluación, que permita
comprobar la consecución de los objetivos propuestos y establecer mejoras.
Habiendo realizado esta evaluación, que puede tener carácter trimestral, me reuniré con las familias, con el fin de
informar sobre el avance de la situación y establecer nuevas pautas acordes al
avance de la situación.
Para finalizar, me
gustaría destacar que como docentes nos encontramos en una situación única para
detectar los posibles casos de acoso escolar o dificultades de convivencia que
presente nuestro grupo. Por ello, está en nuestra mano actuar y trabajar
desde una educación emocional, dando a conocer a nuestros alumnos estos valores
que se encuentran en su día a día, dotándoles de estrategias que mejorarán su
desarrollo social y personal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario